El huarache mexicano, un antiguo calzado que sigue vigente

Los huaraches son un tipo de calzado que puede conseguirse por todo México.

Son sandalias planas hechas de cuero; su técnica de trenzado implica un trabajo único en el mundo. Se comienza con una sola tira de cuero, la cual es muy larga y va sujetada a la planta. Se entrelaza por la parte de encima, donde va el empeine. Son una obra artesanal popular que está entre los primeros lugares, como los huipiles y rebozos.

Sobre su origen hay poca información precisa, pero se cree que es la evolución del calzado que usaban las culturas prehispánicas para vestir a sus difuntos, para que pudiearan que pudiearan atravesar el Mictlán—el bajo mundo de los aztecas—con honor y entereza.

El huarache y su importancia dentro y fuera de México

La palabra “huarache” es de origen tarasco. El artefacto es una de las piezas de indumentaria mexicana más importantes a nivel nacional e internacional. Aún pueden encontrarse huaracherías por todo el país, donde hay más opciones que los sencillos que se venden en los mercados. Jalisco y Michoacán se caracterizan por sus tradiciones de talabartería fina, además de vender sobre pedidos unos huaraches negros con tejidos finos donde no se ve la piel, los cuales se usan para velorios.

Son productos complejos, así que sus precios se elevan a tal grado que es difícil venderlos en masa. Para comprar huaraches, es importante que el artesano sepa la medida del pie, pues las hormas de este calzado no son estándar.

“Yo aprendí el oficio de mi abuelo y me ganó el cariño por los huaraches. Tengo entre 40 o 50 años de huarachero. Mi padre ya no está, pero ahora yo sigo con su oficio con mucho cariño. Soy el último huarachero que queda en la región mixteca y ahí muere esta tradición al no estar yo”, dijo Vicente Osorio Medina, huarachero y originario de Huajapan de León, Oaxaca.

El amor y la pasión por la creación de zapatos artesanales ha llegado también a límites territoriales fuera de México. Los europeos han demostrado una enorme curiosidad, como un diseñador italiano llamado Marcus Kittner. En la actualidad, busca preservar el legado de los artesanos maestros huaracheros, compartiendo con el mundo el valor histórico, cultural y estético que tiene esta técnica, pues él considera que es un arte crear. Dejó su trabajo con una sede de Nike en Portland y decidió irse a Guadalajara, donde llegó a Sahuayo, un poblado que le enseñaría todo sobre el arte del huarache.

Comprendió que los que se encontraban en los mercados populares no eran ejemplares tan especiales y complejos como otros tipos. Vio cómo muchos talleres estuvieron a punto de cerrar por la falta de producción. Además, descubrió que las pieles con las que se hacen los huaraches llegan desde Estados Unidos y se curten en México, pues las vacas allá crecen más, lo que permite que las tiras de cuero sean más largas para hacer el trenzado de los zapatos.

Aún pueden encontrarse huaracherías por todo el país, donde hay más opciones que los sencillos que se venden en los mercados. (Foto de Dan Gold/Unsplash)

Se cree que este calzado es para estratos sociales más bajos, donde el hombre de campo, humilde y trabajador es quien lo usa, pero los huaraches pueden ser muy costosos.

“Ojalá existiera gente que quisiera seguir con la tradición del huarache porque es un arte hacer huaraches de llanta y cien por ciento de cuero. Cuando veo a gente de la ciudad que porta huaraches, a la gente del campo que los usa, me siento orgulloso porque mi trabajo lo anda luciendo otra persona. Hay distintos modelos, de dos hebillas, de tres; de dos o tres vueltas, ahora sí que como la persona quiera su huarache se puede hacer”, dijo el huarachero oaxaqueño.

Los niveles de producción pueden ir desde un taller grande con modelo capitalista hasta talleres artesanales, según lo intrincado del diseño.

Por: Christian Valera Rebolledo y Vanessa Sam.

(Editado por Melanie Slone y LuzMarina Rojas-Carhuas)



The post El huarache mexicano, un antiguo calzado que sigue vigente appeared first on Zenger News.