‘Barren con’ su empleo: Un oficio que pasa desapercibido 

Realizan un trabajo de suma importancia, aunque mucha gente nunca los ve.

La comunidad mexicana debe mucho a los barrenderos, los encargados de retirar la basura que diariamente se acumula en las calles. De no ser retirados, estos residuos provocarían cañerías tapadas y, por consiguiente, inundaciones durante la temporada de lluvias. Además, la vista estaría muy contaminada.

Tan solo en la Ciudad de México, dos mil 700 barrenderos recorren más de un kilómetro diario, dando de sí esfuerzo físico al tiempo que recolectan la basura de los botes; sin embargo, dicen que muchas personas suelen ignorarlos.

“Ahora sí que nadie nos ve”, dijo Delfina Martínez, barrendera adscrita al servicio de Limpia Pública en el municipio de Veracruz, México. “Es un trabajo que no se ve, pero se siente, y lo digo así, porque por lo general nadie nota que las calles están limpias, barridas, pero ¿qué tal cuando no se barren? Ahí sí, todos lo notan”.

Ella dice que su oficio suele pasar desapercibido para el resto de la población, lo cual dista mucho de su importancia. De no ser por ella y sus compañeros, la ciudad sufriría un importante problema de salubridad.

“Por ejemplo, cuando es carnaval, nadie nota que, pese a la gran acumulación de basura en las calles, por lo general, todas amanecen barridas”, dijo la trabajadora.

En tres turnos, mañana, tarde y noche, los barrenderos recolectan de forma individual dos tambos de 200 litros. Su compromiso y lealtad son fuertes. Aunque suelen ser personas estigmatizadas que pueden ensuciarse y oler mal, se atreven a lo que el resto de la población no quiere, asegurar un país limpio y ordenado.

La población puede ayudar al no tirar su basura en la calle, sobre todo la que podría estar contaminada de COVID-19. (Michael Jin/Unsplash)

Basada en la capital de México, la Limpia Pública cuenta con más de 15 mil trabajadores, entre equipos de camiones recolectores, voluntariado y barrenderos. Con la contingencia, la contaminación se redujo a un nivel inferior, pero aún con eso el consumo a diario que se da en casa termina muchas veces en la calle. La labor de los barrenderos mantiene el equilibrio.

Un solo barrendero, al recolectar, recoger y botar la basura, ayuda a más de mil personas. Su labor silenciosa no es sencilla, pues trabajan con más de 10 mil toneladas de residuos generados a diario en todo el país.

Los barrenderos separan los residuos que pueden reciclarse de los que no, evitando en todo momento cortes en su piel que puedan significar infecciones o intoxicaciones.

“Aquí, te toca barrer de todo; ahorita recogemos mucho cubrebocas de todos los tipos, pero por lo general son hojas de los árboles, hoja de palmera, basura que la gente tira del coche como botellas de yogurt, de agua, bolsas de papitas, servilletas”, dijo Martínez. “También te encuentras con cosas como cajas de medicina, condones, jeringas, vidrio. Ahí te tienes que cuidar mucho de las cortadas; por eso es importante estar vacunado contra el tétanos”.

Cuando un hogar no separa sus residuos, pone en riesgo la salud de los barrenderos, al exponerlos a materiales dañinos o punzocortantes. Si se agrega la crisis a causa de COVID-19, están aún más expuestos a infectarse si tocan desprevenidamente un artículo que haya estado en contacto con alguien infectado, pues el virus puede permanecer en diversas superficies por horas o hasta días.

La pandemia ha significado un mayor riesgo para estos trabajadores. (Christian Valera Rebolledo/Café Words)

Hay maneras de facilitar su labor.

La mejor forma de apoyar es separar bien la basura, tomando en cuenta las tres categorías que entraron en vigor desde 2017. Pueden identificarse con tres colores diferentes: verde, gris y naranja, que responden respectivamente a: residuos orgánicos, inorgánicos reciclables, no reciclables y sanitarios.

“Lo que podrían hacer para ayudarnos, sobre todo a los compañeros que son recolectores (los trabajadores abordo de camiones), es envolver en cartón o periódico todo lo que es vidrio roto, echar las agujas de jeringas dentro de botellas de plástico, y ahorita sobre todo amarrar bien todo lo que sea desechos de enfermos de coronavirus”, dijo la trabajadora.

Precisamente la bolsa de color naranja está diseñada para evitar la propagación de posibles focos de infección. Lo que debe hacerse es poner todos los residuos que estuvieron en contacto con la nariz o la boca en una bolsa aparte (por ejemplo, los cubrebocas, servilletas, pañuelos desechables, chicles, cepillos de dientes, entre otros).

De esta forma, los trabajadores de limpia pública saben con qué material deben ser más cuidadosos y tener mayor precaución. Es un compromiso de ellos, pero también de la demás población.

(Editado por Melanie Slone y Luz Marina Miniter)



The post ‘Barren con’ su empleo: Un oficio que pasa desapercibido  appeared first on Zenger News.